Cómo se compone el S&P y por qué es buena idea invertir en este índice

La pregunta que surge frecuentemente es, ¿fondos o índices?. El índice S&P 500 es probablemente el más popular y reconocido en el mundo. Sin embargo, muchos inversores desconocen en detalle cómo funciona el mismo en términos de los activos que lo componen. El colega Andres Cardenal nos va a contar algunos datos de interés.

Escrito por Andres Cardenal, CFA – Sala de Inversión

Recientemente, la noticia de que Twitter (TWTR) va a reemplazar a Monsanto (MON) dentro de la cartera de este indicador ha generado curiosidad entre la comunidad inversora.

Analizamos cómo se compone el S&P 500 y porqué podría ser buena idea invertir en ETFs que replican a este indicador.

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¿Cómo se compone el índice S&P 500?

El S&P 500 incluye 500 compañías de gran tamaño en los Estados Unidos, aunque no necesariamente las 500 más grandes. Las acciones que componen el indicador son seleccionadas por un comité, lo cual permite cierto margen de discrecionalidad. Sin embargo, este comité debe respetar algunas normas específicas, ya que las empresas que forman parte del índice S&P 500 deben cumplir con determinados criterios.

Para empezar, la compañía en cuestión debe tener domicilio en los Estados Unidos, y las acciones tienen que cotizar en el New York Stock Exchange o en el Nasdaq. Esta cuestión no sólo obedece a criterios geográficos, sino también regulatorios, ya que las firmas con domicilio en los EE.UU. deben cumplir con determinadas normas en cuanto a los requisitos legales, contables, y de acceso a la información.

La capitalización bursátil del negocio debe superar los 6.100 millones de dólares, y este requerimiento de tamaño se ajusta regularmente. En esencia, esto garantiza que las empresas que componen el índice se encuentren entre las más grandes del mercado.

También es necesario que por lo menos un 50% de las acciones estén disponibles y en circulación. Cuando una compañía comienza a cotizar en bolsa, puede suceder que un alto porcentaje de las tenencias estén en manos de los dueños originales de la firma o de otros grandes tenedores institucionales. Estas acciones generalmente no circulan en el mercado, y por lo tanto no se encuentran disponibles para ser compradas y vendidas regularmente por el público inversor en general. Para que la empresa sea incluida en el índice S&P 500 es necesario que por lo menos un 50% de los papeles existentes circulen libremente en el mercado, de forma tal de asegurar un acceso amplio a una gran masa de inversores en general.

Un criterio importante es que se requiere que la compañía haya reportado resultados positivos en los últimos cuatro trimestres consecutivos. Este factor, en primera instancia, no nos dice nada sobre las tasas de crecimiento de la firma ni sobre sus niveles de rentabilidad, aunque puede ser importante en cuanto a filtro de calidad, ya que el criterio ayuda a eliminar las empresas más tóxicas en relación a su calidad financiera.

En cuanto a la composición sectorial, un 26% del portafolio proviene actualmente del sector de tecnología; el sector financiero aporta un 14%, el sector de salud 13,9%, consumo discrecional 12,9%, industria 9,9%, consumo masivo 6,7%, energía 6,3%, materiales, 2,8%, servicios públicos 2,8%, real estate 2,7%, y telecomunicaciones el restante 1,8%.

En lo que respecta a los nombres individuales que componen el índice, entre las 10 empresas de mayor ponderación podemos encontrar compañías de las más conocidas: Apple (AAPL), Microsoft (MSFT), Amazon (AMZN), Facebook (FB), Berkshire Hathaway (BRK-A) (BRK-B), JP Morgan Chase (JPM), Exxon Mobil (XOM), Alphabet (GOOGL) (GOOGL) y Johnson & Johnson (JNJ).

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Porqué invertir en el índice S&P 500 y cómo hacerlo

Los datos estadísticos son concluyentes: en períodos de largo plazo la mayoría de los gestores activos de fondos fracasan en sus intenciones de superar a los índices de referencia. Según datos de Fortune, a lo largo de un período de 15 años, un 92% de los gestores de fondos de activos de alta capitalización tuvieron retornos inferiores a los del índice S&P 500.

Las posibles explicaciones para este fenómeno son muchas. En primer lugar, el índice no se ve afectado por las emociones a la hora de entrar y salir de las posiciones, lo cual es una gran ventaja frente a los gestores activos de capital, quienes muchas veces caen presa del pánico y la codicia. Además, los gestores activos de fondos muchas veces tienen una mirada demasiado cortoplacista sobre los activos a seleccionar, y los costos tanto operativos como de research y comerciales suelen impactar negativamente sobre los retornos de los gestores activos de fondos.

Más allá de los motivos específicos detrás de esta observación, la evidencia estadística es contundente. Un inversor que replica al indicador S&P 500 obtiene una cartera diversificada y de bajo riesgo, con buenas chances de obtener retornos superiores que la mayoría de los gestores de fondos.

Es importante tener en cuenta que hoy en día es enormemente sencillo replicar al índice S&P 500 mediante exchange traded funds (ETFs). Estos instrumentos permiten tener acceso a una cartera de acciones que replica los movimientos del S&P 500 en forma bastante efectiva y con costos convenientemente bajos.

Algunos ETFs que replican al índice S&P 500 con un elevado grado de liquidez son SPDR S&P 500 ETF (SPY), iShares Core S&P 500 ETF (IVV) y Vanguard S&P 500 ETF (VOO). Los costos de gestión de estos vehículos de inversión son del 0,09%, 0,05% y 0,04% anual, respectivamente.

 

Para averiguar cómo invertir en estos ETFs escribinos a info@dwglobalinvestments.com o dejanos tu email acá

 

Opinión de Daniela Wechselblatt, CFA, para El Cronista edición impresa del viernes 22/6:

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La información en este blog pretende ser útil y precisa para sus lectores. Sin embargo notar que no hay garantía de que la información sea precisa o que pueda cambiar de un momento a otro. Por favor notar que las opiniones vertidas en estas notas no constituyen una recomendación de compra o venta de ningún título valor. Quienes escriben estas notas no asumen responsabilidad por potenciales pérdidas que puedan surgir a partir de la lectura de las mismas. 

MSCI: Argentina es mercado emergente

Escrito por Daniela Wechselblatt, CFA

Llegó la gran decisión que todos ansiábamos y con el mejor resultado para el país. Luego de semanas turbulentas, de crisis cambiaria, cambios en los ministerios y un sinfín de traspiés, la buena noticia vino para darnos un poco de aire. Veamos de qué se trata que la Argentina haya sido reclasificada a la categoría de país emergente.

Argentina Emergente: ¿Quién toma la decisión?

La firma que provee índices sobre acciones y bonos a nivel mundial, MSCI (Morgan Stanley Capital Investment) está involucrada en el proceso. Dicha firma se especializa en el armado de índices bursátiles y es un referente a nivel internacional para los grandes inversores.

 

¿Con qué criterios se toma la decisión?

La decisión se lleva a cabo realizando una encuesta a inversores institucionales que tiene en cuenta los siguientes criterios:

. Requerimientos de tamaño y liquidez: El mercado debe tener la liquidez suficiente para que los fondos indexados puedan invertir.

. Accesibilidad del mercado: Incluye la accesibilidad a inversores extranjeros al mercado local (que no haya diferencias entre locales y extranjeros), la facilidad para mover capitales dentro y fuera del país sin restricciones, el marco operativo que facilite las liquidaciones de títulos así como la custodia de los mismos y, por último, la estabilidad de las instituciones.

Este último punto es el que el año pasado generó controversias y que Argentina tuvo dificultades para pasar la revisión. En efecto, Argentina había cumplido con este criterio. Sin embargo, las mejoras eran muy recientes y el MSCI transmitió que querían ver que los cambios se sostengan en el tiempo. Este año la decisión llegó en un momento de turbulencias pero fue positiva.

. Desarrollo económico: Según consta en el listado de criterios del MSCI, este criterio es mencionado pero sólo se utiliza para reclasificar un mercado a desarrollado dado el amplio rango de niveles de desarrollo entre mercados emergentes y de frontera. Con lo cual en este caso no aplica.

 

¿Por qué originalmente Argentina fue removido del índice de mercados emergentes?

De acuerdo a lo que informa MSCI en sus comunicados, fue removido en mayo del 2009 como resultado de las “continuas restricciones en las entradas y salidas de capital en el mercado de renta variable argentino”. Es un punto clave que hoy en día ya está resuelto.

 

¿Cuáles fue el puntapié inicial que incentivó la revisión ya desde el año pasado?

Desde diciembre del 2015 en Banco Central removió las restricciones a los controles de capital. El país salió del famoso “cepo cambiario”, volviendo a un sistema de flotación y eliminando los límites en la repatriación de capitales.

 

¿Cuáles son las oportunidades que se abren ahora?

El upgrade del mercado argentino trae como consecuencia que los fondos de administración pasiva que siguen índices deban incorporar ADRs argentinos (compañías argentinas que cotizan en el exterior). Hablamos por ejemplo de los que siguen al MSCI Emerging Markets (como el EEM de iShares) o el MSCI Latin America (como el LTAM también de iShares).

 

El cambio efectivo en el índice sucederá en mayo del 2019 y es a partir de ese momento es que estos fondos deberán hacer los ajustes. Además, existen muchos otros fondos que hoy en día no se les permite invertir en mercados fronterizos y que al pasar a emergentes tendrán vía libre para incorporar a la Argentina dentro de los portafolios. Las compañías beneficiadas serían: Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, YPF, Pampa Energía, Telecom Argentina, Grupo Supervielle, BBVA Banco Francés, Transportadora de Gas del Sur, Globant, Central Puerto, Loma Negra y Edenor.

 

La otra noticia del día de hoy es que ya se pusieron a disposición los 15 mil millones del FMI. Ahora nos preguntamos, ¿estamos resolviendo los problemas de fondo o es un aire de esperanza que se desvanecerá pronto? Convengamos que los problemas de inflación y de déficit fiscal los seguimos teniendo. ¿Es hora de diversificar los portafolios para quienes se lamentaban no haber tenido esto en cuenta en las últimas semanas? La respuesta es que sí. Quienes estaban sobreexpuestos al riesgo argentino puede aprovechar para reducir posiciones en el corto-mediano plazo y para quienes no tenían nada puede ser una oportunidad. Recordemos que Argentina es un país más dentro de un sinfín de opciones a nivel global en un mundo que se encuentra en la fase alcista del ciclo económico.

 

Les dejo mis comentarios para El Cronista el día martes. Este evento ayuda a reducir la incertidumbre, pero de todas formas recomiendo estar alerta. No vaya a ser que con esta noticia aprovechamos para esconder los problemas de fondo debajo de la alfombra.

 

 

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Acuerdo con el FMI: el plan perfecto del gobierno

Escrito por Daniela Wechselblatt, CFA

 

Si hay algo que  el gobierno actual sabe hacer es escuchar los pedidos y reclamos del mundo exterior. Y cuando digo exterior no me refiero exactamente a los ciudadanos argentinos, sino a los inversores del exterior. Durante la crisis cambiaria me tocó estar en un congreso económico en Hong Kong, y cuando contaba que era de Argentina, las preguntas que me hacían eran: ¿es cierto que la economía perdió el rumbo? ¿Qué pasó con el tipo de cambio? Los comentarios llegaban con unas caras de desconfianza que asustaban.

Esto nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿Por qué importa tanto lo que opinen los inversores en el exterior? La respuesta es simple: el gobierno adoptó un modelo económico basado en el financiamiento externo. Y de ello depende cómo cubrir el déficit fiscal y el resto de las necesidades financieras que tenga el país. Por eso ahora somos tan vulnerables a los vaivenes de la economía internacional.

Entonces el gobierno debe restablecer la confianza de los inversores como sea. En primer lugar, los externos, para poder seguir pidiendo dinero prestado. Y en segundo lugar, los locales, para detener la corrida cambiaria.

 

¿Cómo lograr restablecer la confianza?

Evidentemente si el gobierno quiere convencer a alguien de que en verdad no se perdió el rumbo es necesario un plan. Pero, ¿qué hacer si ya perdió la credibilidad? En este caso es necesario que el plan tenga el visto bueno de alguien al que sí le creen, y es este “alguien” es nada mas ni nada menos que el FMI.

Repasemos, el plan perfecto consiste en hacer que las metas de inflación y de reducción del déficit fiscal (en las que ya no cree nadie) ahora tengan el sello del organismo internacional en el que la comunidad inversora mundial sí confía. Y eso es exactamente lo que se realizó.

 

¿Cuáles son los beneficios conseguidos con el acuerdo?

  • Reestablecer la confianza de los inversores externos y de los argentinos. De esta forma lograr que el BCRA pueda quitar la orden por 5 mil millones de dólares que colocó para que la moneda no se disparara.
  • Desarmar la “bola” de LEBACs.
  • El acuerdo incluye el monitoreo de indicadores sociales. No queda claro cómo se prevé la continuidad del gasto social en un acuerdo que conduce a la disciplina fiscal pero así se menciona, al menos para la aparente “tranquilidad” de los argentinos.
  • Autonomía del BCRA.

 

¿Cuáles son las nuevas metas que se acordaron con el FMI y que son condición para que el préstamo se efectúe?

Se trata de un préstamo de 50 mil millones de dólares, pero la particularidad que tiene es que no se hará todo de una vez, sino que funciona con metas. El primer desembolso será por 15 mil millones de dólares y tendrá lugar el 20 de junio.

 

El préstamo por el momento es de solo 15 mil millones.

 

Comparemos las nuevas metas fiscales que se acordaron con el FMI vs. el objetivo gradualista que tenia el gobierno antes del acuerdo.

 

2018: -2.7% (vs. -3.2%)

2019: -1.3% (vs. -2.2%)

2020: equilibrio (vs. -1.2%)

2021: superávit de 0.5% (vs. Equilibrio)

 

Y veamos las nuevas metas de inflación.

 

2018: no hay

2019: 17%

2020: 13%

2021: 9%

2022: 5%

 

La pregunta clave es la siguiente: ¿creemos que realmente el gobierno va a alcanzar estos objetivos? La respuesta es: No. Argentina no es un país que acepte el ajuste. ¿Alguien se imagina a los sindicatos cediendo pacíficamente? Para que estas metas se cumplan la actividad se frenaría todavía más, las protestan aumentarían y la actividad económica se desaceleraría bruscamente. Tengamos en cuenta que el 70% del gasto público es social, luego subsidios a los sectores económicos (80% energéticos) y por último gastos de administración y obra pública.

 

Pero hay una buena noticia. No hace falta cumplir con estas metas porque el gobierno no necesita tanto dinero. Recordemos que el objetivo principal es restablecer la confianza. Las necesidades financieras, según las declaraciones del ministro de Finanzas Luis Caputo, rondan los 12 mil millones de dólares para empezar a desarmar la bola de LEBACs y en 2019 se prevé un total de 22 mil millones. Además se cuenta con un paquete adicional de fondos del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), el Banco Mundial y la CAF (Corporación Andina de Fomento), que suma 5650 mil millones. Desde el mismo gobierno afirman que “el crédito es precautorio, si se lo necesita se usa pero si se puede acceder al mercado con buenas tasas mejor guardarlo”.

 

¿Qué es lo que puede llegar a ocurrir?

El gobierno va a poner un pie en el acelerador del ajuste en los próximos meses que tendrá su fin cuando se acerque el periodo electoral hacia octubre de este año. Ahí volvemos a los despilfarros típicos de un año de elecciones. Si gana Cambiemos en el 2019, se retomará el camino del ajuste para poder mantener el modelo basado en el financiamiento externo, y si pierden, que se arregle el sucesor.

El gobierno nuevamente logra salir del paso de forma hábil restableciendo la confianza de los inversores de la mano de organismos respetados y consiguiendo titulares de diarios alentadores. Hablando del préstamo de 50 mil millones de dólares cuando probablemente no supere los 15 mil millones iniciales. Como siempre, trabajando para “quedar bien” con el afuera.

 

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Diferencias entre invertir a corto, mediano y largo plazo

Tener en claro nuestro horizonte temporal a la hora de invertir y operar en forma consistente puede resultar determinante para tener éxito en nuestras operaciones financieras. El colega Andres Cardenal nos comparte su punto de vista.

Escrito por Andres Cardenal, CFA – Sala de Inversión

Son muchos los factores que podemos tener en cuenta a la hora de tomar decisiones en los mercados, y diferentes variables tienen mayor o menor impacto en función del horizonte temporal que estemos evaluando.

 

Corto plazo, dirección de precios y narrativa

 

A grandes rasgos, un horizonte temporal de corto plazo implica operaciones que suelen durar como máximo unos pocos días, generalmente menos de una semana, y seguramente menos de un mes. Incluso algunos operadores de corto plazo suelen abrir y cerrar operaciones en unos pocos minutos, y los algoritmos de trading de alta frecuencia operan en rangos temporales que están en niveles de microsegundos.

 

Los operadores de corto plazo suelen utilizar muchas veces un elevado grado de apalancamiento para maximizar la rentabilidad de las operaciones. Dado que en general se buscan movimientos de precios relativamente pequeños, se requiere una exposición elevada para obtener mayor rentabilidad.

 

A corto plazo, los precios de los activos reaccionan principalmente en base a la narrativa del mercado y la evolución de los datos frente a esta narrativa. Los operadores de corto plazo se enfocan principalmente en acertar con la dirección general de los movimientos de precios, sin preocuparse demasiado sobre si ese movimiento es racional o exagerado.

 

Un típico ejemplo es el de los reportes de resultados de las compañías. Apenas se publica un balance, es habitual que el precio del activo en cuestión se mueva abruptamente en un plazo de tan solo algunos segundos. Queda claro que los operadores que toman decisiones de compra-venta en base a esos reportes no han tenido el tiempo necesario para analizar a fondo la información publicada, sino que basan sus operaciones en evaluar rápidamente los principales números más importantes.

 

Si el reporte es mejor a lo esperado por Wall Street, el activo se compra y si los datos están por debajo del pronóstico el activo se vende. La idea es capitalizar rápidamente un movimiento abrupto de precios y cerrar la posición antes de que las cotizaciones ajusten hacia niveles más equilibrados y cedan parte del movimiento inicial.

 

Mediano plazo: impuso, tendencia y expectativas

 

Las operaciones de mediano plazo pueden definirse como aquellas que tienen un horizonte temporal de más de un mes y menos de un año. En este horizonte temporal, los inversionistas suelen enfocarse en activos que muestren un impulso atractivo de precios, ya que en general los activos que están subiendo de precio a mediano plazo suelen continuar subiendo.

 

En el caso de los operadores de mediano plazo se les brinda mayor atención a las variables fundamentales del negocio. No solo se valora que la compañía haya reportado ganancias por encima de las expectativas, sino que estos operadores buscan además que las perspectivas del negocio sean también favorables hacia el futuro.

 

Para un operador de mediano plazo no es suficiente con acertar la dirección inicial del movimiento de precios, sino que además se necesita que este movimiento sea continuado en el tiempo, dando lugar a una tendencia alcista sostenida.

 

Por lo tanto, un operador de mediano plazo suele analizar en detalle los reportes de resultados, los comentarios del equipo directivo sobre las perspectivas del negocio, y la opinión de los analistas de Wall Street al respecto a estas cuestiones.

 

Largo plazo: calidad del negocio y valuación

 

Las inversiones de largo plazo se realizan en un horizonte temporal que abarca más de un año, generalmente pensando en un horizonte de tiempo de entre 3 y 5 años. En algunos casos, incluso, los inversores de largo plazo toman posiciones de compra sin plantearse ningún horizonte de salida definido de antemano.

 

A largo plazo, las inversiones pueden ser tanto en activos con tendencia alcista como en activos con tendencia bajista de precios, ya que al operar en un horizonte de largo plazo el inversor cuenta con el tiempo suficiente para esperar que la tendencia cambie de dirección.

 

De hecho, esta clase de inversores muchas veces busca aprovechar los movimientos exagerados de precios, apostando en contra de la opinión generalizada. Si el precio del activo cae excesivamente ante un reporte decepcionante de resultados, un inversor de largo plazo puede considerar que el evento representa una oportunidad de compra en lugar de un motivo para vender.

 

El inversor de largo plazo suele enfocarse en variables como la calidad del negocio y su valuación, ya que estos son los principales determinantes del retorno de las acciones en períodos extensos de tiempo.

 

El concepto de calidad hace referencia a variables como la rentabilidad el negocio, sus tasas de crecimiento, la capacidad del management y las ventajas competitivas de la firma. A largo plazo, el precio de las acciones evoluciona en relación al valor de la compañía detrás de dichas acciones, por lo tanto estas cuestiones son determinantes.

 

En cuanto a la valuación, el inversor de largo plazo compara el precio de mercado con el valor fundamental del negocio. Si los precios subestiman el valor de la compañía, entonces podemos estar frente a una oportunidad de compra.

 

Como vemos, las decisiones de inversión a corto, mediano, y largo plazo suelen basarse en variables muy diferentes. El punto central es que el horizonte de las operaciones debe ser acorde con el perfil de riesgo y los objetivos de cada inversor, y las decisiones deben fundamentarse en base a las variables indicadas para ese horizonte de tiempo en particular.

 

Ayer en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires en el evento de la CFA Society Argentina, moderando a Diana Mondino (miembro del directorio Pampa Energía y Loma negra), Andrea Grobocopatel (presidente Los Grobo SGR), Marta Castelli (directora ejecutiva S&P) y Veronica Martinez Castro (dirección legal ENARSA). Un panel sin desperdicios. Vendrán más pronto. 

 

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