¿Para qué sirven los pronósticos de mercado?

Escrito por Andres Cardenal, CFA – Sala de Inversión

 

“Los datos estadísticos demuestran que las predicciones de mercado rara vez dan en el blanco”.

 

A medida que nos acercamos a fin de año es habitual que en la industria financiera se publiquen una amplia variedad de pronósticos y estimaciones de todo tipo. Ya sea que hablemos de variables económicas o de indicadores financieros los bancos de inversión suelen realizar pronósticos de lo más diversos y muchas veces los medios de prensa difunden con entusiasmo dichas proyecciones.

 

Por otro lado los datos estadísticos demuestran que las predicciones de mercado rara vez dan en el blanco. Por el contrario lo más habitual es que los pronósticos fallen consistentemente a la hora de predecir los mercados en general o la evolución de precios de un activo en particular.

 

¿Por qué es tan difícil predecir al mercado?

 

Antes que nada es importante reconocer que las predicciones de mercado en ocasiones son realizadas con objetivos sesgados y sin una metodología lo suficientemente rigurosa.

 

Muchos de los así llamados “gurúes de mercado” realizan predicciones agresivas para llamar la atención de los medios de comunicación incluso cuando esto implica que las posibilidades de acertar en el pronóstico se reducen en la medida que las perspectivas se hacen más extremas.

 

Más allá de estas consideraciones en la mayoría de los casos los pronósticos de mercado son realizados por analistas competentes y honestos. El problema no radica en la falta de habilidades de los analistas para realizar pronósticos sino en la dificultad intrínseca que presentan estas proyecciones.

 

Es importante tener en cuenta que el mercado financiero funciona como un sistema adaptativo complejo. Esto significa que los resultados dependen de una amplia variedad de tipos de interacción entre operadores e inversores.

 

Podemos trazar un paralelismo con lo que sucede en el tránsito automotor. Supongamos que una determinada avenida A presenta una reducción de calzada debido a reparaciones. Entonces es probable que inicialmente muchos conductores decidan desviar su camino y tomar la avenida B para evitar el tránsito. Esto habitualmente significa que también va a aumentar el tráfico en la avenida B lo cual probablemente implica que muchos conductores se van a desviar hacia otras alternativas como la avenida C y la avenida D.

 

La evolución del tráfico en estas avenidas dependerá de los niveles de tráfico en cada avenida en diferentes momentos y de la forma en la cual se adapten los automovilistas en sus intentos por buscar el camino más conveniente. Incluso podría suceder que la avenida A – la averiada inicialmente – termine siendo la de menor congestión vehicular si una gran cantidad de conductores decide evitar este camino.

 

El mercado financiero funciona bajo una dinámica similar. Cuando se espera que un activo genere retornos comparativamente atractivos esto atrae órdenes de compra lo cual impulsa los precios al alza y reduce entonces el potencial de revalorización remanente.

 

En el mismo sentido en los mercados de crédito es habitual que se produzcan movimientos en cadena. La entrada de inversores en un determinado mercado genera confianza en otros inversores y cuando el dinero comienza a salir de un determinado mercado la desconfianza acelera los flujos de salida.

 

Las formas en las cuales interactúan los inversores en diferentes tipos de instrumentos son dinámicas y cambiantes y esto hace que predecir su comportamiento y el impacto correspondiente sobre las variables resulte enormemente dificultoso.

 

 

Cómo utilizar de manera inteligente los pronósticos de mercado

 

Incluso si los pronósticos de mercado tienen baja probabilidad de ser acertados esto no significa que carezcan de utilidad. Un aspecto central es que las previsiones nos permiten evaluar cuáles son las expectativas de mercado y tomar entonces decisiones de inversión en función de nuestras propias expectativas y cómo éstas se diferencian del consenso.

 

Por ejemplo podemos evaluar las expectativas de inflación en un determinado país. Si consideramos que el mercado está sobre-estimando la inflación futura entonces tiene sentido invertir en la moneda de dicho país ya que generalmente cuando las tasas de inflación están por debajo de lo esperado esto favorece a la cotización de la divisa en cuestión.

 

En los mercados de acciones es incluso más claro el valor de las expectativas de mercado para la toma de decisiones. Si pensamos que las ventas y ganancias de una compañía en particular van a crecer más vigorosamente que lo que el mercado anticipa seguramente esto implica también que las acciones de la empresa en cuestión van a generar retornos por encima de lo esperado.

 

Además muchas veces resulta valioso tratar de comprender cuáles son los diferentes componentes que le dan forma a un determinado pronóstico de mercado para evaluar la medida en la cual estos componentes se diferencian de las expectativas propias. Por ejemplo podemos poner atención a los diferentes segmentos del negocio para comprender cómo los posibles escenarios de evolución de ventas para cada segmento afectan a la facturación global de la compañía.

 

El punto central es que los pronósticos de mercado generalmente tienen un bajo valor predictivo. Sin embargo son una fuente valiosa de información en lo que respecta a medir las expectativas del mercado y tomar decisiones de inversión en función de las mismas.

 

¿Estás buscando asesoramiento financiero? ¿Querés invertir de forma inteligente de la mano de especialistas que te guíen? Contactate con nuestro equipo. 

———————————————————————————————————

La información en este blog pretende ser útil y precisa para sus lectores. Sin embargo notar que no hay garantía de que la información sea precisa o que pueda cambiar de un momento a otro. Por favor notar que las opiniones vertidas en estas notas no constituyen una recomendación de compra o venta de ningún título valor. Quienes escriben estas notas no asumen responsabilidad por potenciales pérdidas que puedan surgir a partir de la lectura de las mismas. 

Fuente imagen

El éxito del G20 y la doble lectura de la realidad económica argentina

Escrito por Daniela Wechselblatt, CFA – Columna para Perfil

 

Uno de los principales problemas que venía enfrentando el gobierno durante los últimos meses es el desgaste de la imagen del presidente. Un desgaste ocasionado por una economía endeble que pende de un hilo y que parecía no encontrar el rumbo. Con tasas de interés exorbitantes que asfixian cualquier intento de respiro de las Pymes e inflación para el 2018 que superará el 45%, es una recesión que pareció haber llegado para quedarse.

 

Luego del papelón de los “tirapiedras” antes de que empiece el partido Boca-River y con un nivel de expectativas casi por el piso, el hecho de al menos no “dar la nota” durante este evento iba a ser considerado todo un logro. Es como cuando una compañía va a presentar los resultados de los balances, si la expectativa de ganancias es muy baja, cualquier número mediocre que dé apenas por encima va a ser suficiente para que el precio de la acción reaccione positivamente. Ni que hablar si las ganancias reportadas terminan siendo realmente buenas.

 

Claro está que un G20 exitoso no va a resolver todo los problemas que tenemos como país. Pero sí sabemos que ayuda a reconstruir la confianza dañada. La sensación del inversor externo es que “no van a dejar que la economía argentina caiga tan fácilmente”.

 

Una mejora en la confianza de los argentinos en el gobierno repercute directamente en la estabilidad cambiaria. Y la confianza de los inversores externos ayuda a conseguir más opciones de financiamiento. Este envión tiene que ser aprovechado y capitalizado.

 

El mercado argentino abre con fuertes alzas como consecuencia del éxito de la cumbre.

 

Hace tiempo que conviven dos lecturas de la realidad. Como asesora financiera, cuando escucho a los inversores argentinos la película es mucho más trágica que la que ven los inversores del exterior:

 

  • Argentinos: sentimos y vivimos el ajuste. Vemos la debacle, la crisis, el cierre de fábricas, la disminución del consumo. La cuenta de luz subiendo todos los meses, los salarios que en términos reales cada vez son más bajos, aumento de presión impositiva, el tipo de cambio inestable que no nos deja dormir, el peso devaluado que complica las vacaciones en el exterior y un sinfín de realidades que afectan el día a día de cada uno de los ciudadanos de este país.

 

  • Extranjeros: Los inversores del exterior entienden que la Argentina está pasando por un periodo con muchos desafíos económicos. Con una suba de tasas de interés en EEUU que afecta a todos los países emergentes y perjudica el acceso al crédito, un déficit fiscal excesivo que debe ser reducido y que justamente es lo que afecta el humor de los argentinos. A pesar de que no se sabe cómo va a terminar la historia y si se logrará salir de la crisis con éxito, la opinión general es que el gobierno por primera vez está comprometido con la reducción del déficit fiscal. La fuerte devaluación ayuda a que el país recupere la competitividad, además de que la licuación del gasto también nos acerca al objetivo del déficit fiscal primario cero para el 2019, condición fundamental impuesta por el FMI.

 

 

Sabemos que Macri carga con la responsabilidad de hacer el trabajo sucio que ningún mandatario quiere hacer, que es el ajuste. Y es algo que no se hace por convicción, nadie quiere ser el villano de la película. De hecho, se postergó el ajuste los primeros dos años del gobierno por no querer enfrentar la situación y ahora pagamos las consecuencias con el cierre del crédito externo. Es el trabajo que Temer hizo en Brasil y que le costó caro: la impopularidad. La diferencia con el mandatario brasileño es que no se presentó como candidato en las elecciones mientras que la intención de Cambiemos es hacerlo.

 

Estamos de acuerdo sobre el punto al que hay que llegar. Ahora, la forma en que se manejan las cuestiones deja mucho que desear, desprolijidad, cambio de reglas, idas y vueltas. El deseo del presidente Macri de querer quedar bien con todos y que lo convierte en un excelente anfitrión para un evento como el G20, es su talón de Aquiles cuando se trata de negociar con la oposición donde termina cediendo demasiado a las presiones. Un ejemplo de esto fue cuando se accedió a gravar la renta financiera por iniciativa de Massa, erosionando la confianza de los inversores locales y extranjeros. Hay mucho por trabajar en cuanto a la comunicación y esto será un tema altamente sensible durante el año electoral.

 

Se trata de una oportunidad única que tiene el gobierno para capitalizar la imagen positiva que les dejó este evento en el que quedó en evidencia el apoyo de las principales potencias del mundo. Debería apalancarse en esta pequeña base de confianza lograda y hacerle entender al electorado que un gobierno populista puede echar todo a perder. De todas formas, lo que determinará el humor del pueblo argentino el año próximo vendrá de la mano del éxito o fracaso en el plano económico.

 

¿Estás buscando asesoramiento financiero? ¿Querés invertir de forma inteligente de la mano de especialistas que te guíen? Contactate con nuestro equipo. 

 

———————————————————————————————————

La información en este blog pretende ser útil y precisa para sus lectores. Sin embargo notar que no hay garantía de que la información sea precisa o que pueda cambiar de un momento a otro. Por favor notar que las opiniones vertidas en estas notas no constituyen una recomendación de compra o venta de ningún título valor. Quienes escriben estas notas no asumen responsabilidad por potenciales pérdidas que puedan surgir a partir de la lectura de las mismas. 
Facebook
TWITTER
Instagram