Consejos de inversión y tendencias de mercado para el 2021

Escrito por Daniela Wechselblatt, CFA – Columna para Infobae

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El 2020 será recordado por ser un año de eventos sorpresivos. La velocidad en la que se desató la pandemia, las cuarentenas globales y estímulos monetarios gubernamentales sin precedentes. Se pasó de una de las más rápidas caídas bursátiles en las que se esperaba “el fin del mundo” a una de las más extraordinarias recuperaciones para volver a alcanzar máximos históricos en los principales índices. Si alguien con una bola de cristal nos hubiera venido a advertir sobre todo lo que pasaría en este año, lo más probable es que nos hubiésemos reído por la inverosimilitud de los eventos.

Pero hasta aquí llegamos, lo importante ahora es analizar las enseñanzas que nos deja este 2020 y tratar de entender que nos deparará el 2021.

Se trató de un año en el que se aceleraron cambios que venían en curso, donde nuestros hábitos se transformaron y es crucial analizar las nuevas tendencias que llegaron para quedarse.

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Ecommerce

En un 2020 donde estuvimos más tiempo encerrados en nuestros hogares que en cualquier otro año del que tengamos recuerdo, el hábito de las compras online claramente se acentuó. En el caso de Argentina, según la Cámara Argentina de Comercio electrónico, el peso de las ventas online sobre el total de las ventas se duplicó durante el segundo trimestre del 2020 en relación con el trimestre anterior y la mayor parte de los comercios esperan que esta tendencia continúe.

En EEUU según el US Department of Commerce vemos lo siguiente:

Se observaba un claro aumento en los últimos 10 años y en el 2020 también se disparó. En esto no solo se benefician los grandes marketplaces como Amazon o MercadoLibre, sino que también se le abren las puertas a los comercios para que utilicen sus propios canales de ventas online. De la mano de esta transformación digital se benefician las compañías que facilitan la tarea a los comercios para que monten y mantengan sus tiendas en la nube, como por ejemplo Shopify.

Fintech y criptomonedas

Los bancos en su versión tradicional van a quedar obsoletos y este año la necesidad de la banca online quedó aún más en evidencia. Tenemos los avances de los Neobanks que hacen el proceso más fácil sin ningún tipo de presencia física. Por otro lado, todo lo que refiere a pagos y transferencias, préstamos, seguros, crowfunding avanza firmemente. Compañías como Paypal, Square, Rocket Companies son las protagonistas. Las criptomonedas cada vez pisan más fuerte como reserva de valor en un mundo en el que la emisión de moneda por parte de los estados no encuentra límites, existen ETFs que dan exposición no sólo al bitcoin sino al resto de las criptomonedas y que pueden ser adquiridos en el mercado bursátil.

Transición energética y vehículos eléctricos

El acuerdo de Paris y la meta de neutralidad de emisiones para el 2050, sumado a la expectativa por la fuerte inclinación de Biden hacia las energías renovables les dio un impulso único a las compañías de energía verde y a las de autos eléctricos. Incluso las petroleras se suman al compromiso de impulsar la energía eólica y solar, no incentivadas precisamente por la rentabilidad, sino que en EEUU se especula con anuncios sobre programas de subsidios cuando asuma el próximo presidente y nadie quiere quedarse afuera del reparto de los fondos del estado.

Este año vimos un boom en las cotizaciones de las compañías que producen autos eléctricos, que todavía no se condice con la cantidad de unidades producidas, veremos si llegan a alcanzar las metas propuestas.

Inteligencia artificial, machine learning, big data

Hablamos por ejemplo de empresas de manejo de datos en la nube o las llamadas SaaS (Sowtfare as a Service o Software como un Servicio) como por ejemplo Salesforce, Hubspot, Docusign, Palantir, entre otras. Son servicios que van en línea con la revolución digital.

Otras

Si de tendencias y cambios hablamos, existe una lista larga. Para mencionar algunas más de ellas:

  • Alimentación: principalmente vinculada con la reducción de carnes en la dieta, varias compañías icónicas como McDonald’s anunciaron la llegada de hamburguesas vegetales con mucha más fuerza para el 2021.
  • Gaming: las cuarentenas globales aumentaron el uso de plataformas de streaming de videojuegos en todo el mundo, casinos online y sitios de apuestas.
  • 5G: Con respecto a las telecomunicaciones existe una industria fuerte en torno a la producción de chips y el tendido de redes 5G que está en pleno proceso de desarrollo.

Ahora que entendemos por dónde vienen las tendencias, la gran duda que se nos plantea es si estas empresas se volvieron una “moda” y se encuentran sobrevaluadas o si aún estamos a tiempo de entrar.

¿Cómo nos damos cuenta? Hoy en día observamos ciertas anomalías en el mercado que nos podrían dar indicios de sobrevaluación y que podrían conducir a burbujas (como también no hacerlo), pero que al menos nos invitan a actuar con precaución.

  • Las tasas mundiales en cero y las super emisiones monetarias hacen que los inversores prefieran acciones y activos reales por sobre deuda. En EEUU durante el 2020 se aprobaron paquetes de estímulos de 3.5 billones de USD y el último, antes de cerrar el año, será de 1.4 billones (trillones estadounidenses). Imaginemos las distorsiones que pueden generar semejantes números. Las clases de activos que incorporamos en la cartera de inversión deberían estar determinadas por nuestro perfil de riesgo y no por el contexto. Pero el hecho de que la deuda hoy en día rinda menos que los valores promedios históricos, trae como consecuencia el aumento del apetito por el riesgo en busca de mayor rentabilidad y la protección del poder adquisitivo ante la posible depreciación del dólar. Por otro lado, las tasas en cero hacen que sea excesivamente barato el apalancamiento y eso incentiva a aumentar el riesgo.
  • La gran euforia de IPOs. Se trata del año en el que mayor retorno tuvieron los IPOs en el día en que salieron a cotizar desde 1999-2000 (crisis de las punto com). Esto nos da indicios de que el mercado puede llegar a encontrarse en un periodo de “irracionalidad”.
  • Muchos inversores inexpertos subiéndose a la ola alcista. ¿Qué va a pasar con ellos en la primera corrección de mercado que haya? Probablemente sean los primeros en asustarse y esto va a aumentar la volatilidad fuertemente cuando ocurra.

Si creemos que este tipo de empresas ya están cotizando en precios muy por encima de su valor intrínseco, el otro camino es apostar por las “rezagadas”, que son las que están esforzándose por darle un giro al negocio e incorporar nuevas tecnologías, con valuaciones mucho más modestas, pero con grandes desafíos por delante. Si no se transforman pueden llegar a desaparecer, pero si lo logran sus valuaciones se verán beneficiadas. El punto clave para reconocer estas empresas es analizar su management, los proyectos que tienen y la incorporación reciente de puestos gerenciales clave que ayuden en la transición. Tanto si apuntamos a las compañías “de moda” como a las tradicionales, lo ideal es lograr un mix muy selectivo.

Para concluir, nos encontramos frente a un mercado con falta de interés por la renta fija debido a sus retornos bajos, inyección monetaria y estímulos fiscales que alimentan el apetito por el riesgo desmedido, tasas de interés en cero que hacen que tomar apalancamiento sea muy atractivo. ¿Cómo va a terminar esta historia? Esa es la gran pregunta. Lo importante es que cada inversor debe tener una cartera con la que se sienta cómodo para el largo plazo y compañías que crean que van a sobrevivir a la próxima crisis para que cuando sea el momento de una caída no tengamos la necesidad de malvender nada, sino que podamos esperar hasta que el mercado se recupere. Lo que siempre debemos recordar es que los mercados tienen ciclos con lo cual tarde o temprano habrá auges y desplomes, pero en el largo plazo se recupera y crece. Tener presente que el S&P históricamente tuvo un rendimiento anual promedio del 10% nos ayudará a mantener el norte tanto en los buenos como en los malos momentos.

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